Elegís el tipo de escrito, cargás lo que falta y sale el Word con tus datos y tu firma, en el formato de tribunales. Si el cliente ya está en Forlex, la carátula y los datos de la causa se completan solos. La IA redacta el borrador; la revisión y la firma son tuyas.
Por ejemplo. Un oficio al empleador para retener la cuota alimentaria, listo para presentar en minutos.
Preguntás en lenguaje llano y la IA busca en el Código Civil y Comercial y en las leyes vigentes. Cada respuesta muestra el artículo del que salió, para verificar antes de usar. No adivina: si no encuentra la norma, lo dice.
Por ejemplo. «¿Desde cuándo se deben los alimentos?» Responde con el art. 669 del CCyC a la vista.
Un asistente que te sigue por toda la app. Le preguntás algo del estudio sin dejar la pantalla en la que estabas y contesta con tus datos: tus clientes, tus cuotas, tu agenda.
Por ejemplo. «¿Quién me debe este mes?» o «¿Qué tengo mañana?», y la respuesta sale de tu propia base.
Cargás tu usuario del sistema judicial una vez (hoy, el SIGED de Misiones) y Forlex revisa tus expedientes solo, varias veces por semana. Las providencias aparecen ordenadas por día y por juzgado, cada una descargable en PDF o archivable en la carpeta del cliente.
Por ejemplo. Lo que era una mañana de clics, expediente por expediente, se vuelve un vistazo.
Opcional. Te manda el resumen del día, avisa cuando entra un despacho nuevo y entiende lo que le escribís: anotar un pago, cargar un cliente o dejar una tarea, desde el chat.
Por ejemplo. «Fernández pagó la cuota de septiembre» y queda registrado en la ficha.